En los últimos años, Costa de Marfil ha destacado por un notable aumento en su tasa de cobertura eléctrica, que en cuestión de pocos años aumentó de un 33,1% en 2011 a prácticamente un 80% a finales de 2020. Con el objetivo de conseguir que el sector sea más competitivo, el gobierno del país optó por cuatro planes que comportarían una inversión de 6.800 billones de FCFA durante el período 2014-2030.
A estos planes se les suman la construcción de varias importantes infraestructuras, incluido el desarrollo de la represa hidroeléctrica Soubré, los proyectos de construcción de la represa hidroeléctrica Gribo-Popoli, entre otros proyectos, como la construcción de una central térmica de ciclo combinado “CIPREL 5” de 390 MW en Jacqueville y una central de gas natural en Azito.
Las infraestructuras mencionadas anteriormente permitieron que el país alcanzara los 2.229 MW de producción eléctrica en el país en 2019, comportando un aumento del 60%.
Todos estos cambios en el sector han tenido efectos notablemente positivos en la sociedad; se puso en marcha el PRONER (Programa Nacional de Electrificación Rural) y el PEPT (Programa de Electricidad para Todos). Estos proyectos han contribuido al aumento de localidades electrificadas en el país, aumentando de 2.847 en 2011 a 4.469 en 2017.
Las autoridades de Costa de Marfil que planean hacer del país un centro subregional han reforzado su papel como centro energético. De este modo, la capacidad de producción energética de Costa de Marfil se duplicará para 2030.
Los planes futuros se muestran igual de favorables que los resultados anteriores; el país tiene como objetivo la electrificación de todas las localidades del país antes de 2025.

